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Diario
6 ª etapa
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Martes 06/07/04

A
las 7 de la mañana me despierto y me extraña que el despertador
del reloj no haya tocado. Observo que está en blanco ya que durante la
noche he derramado el vaso de agua y le habrá entrado agua. Me he quedado
sin reloj para el resto del camino (menos mal que el movil tiene reloj y despertador).
Recogemos y nos vamos a recoger las bicis y a desayunar. Al recoger la bici,
observo que la rueda delantera está desinflada, por lo que debe tener
algún pequeño pinchazo, la cambio y cargo todo el equipaje. Mónica
me ha esperado, ya que el primer tramo del día es por asfalto (Valdeobispo
y Ventaquemada), por lo que lo hacemos juntos.
Al llegar
a Ventaquemada nos separamos, y yo continúo por una impresionante cañada
real con una anchura de 2 campos de futbol, que circula entre alambradas. De
pronto, a lo lejos, se vislumbra entre árboles, el arco de Caparra.
Me detengo para hacer unas fotos y charlar con un trabajador y pronto reanudo
el camino. Por una pista asfaltada se llega hasta la nacional, pero a partir
de aquí llegan los problemas; pierdo el camino debido a la puñetera
autovía, a pesar de que estaba avisado (el/la dueño/a del albergue
Via Plata de Baños de Motemayor (albergueviaplata@wanadoo.es)
me mandó un email avisándome e indicándome la ruta correcta,
pero yo no lo tuve en cuenta). Salgo a la carretera y tras muchas vueltas, doy
con la carretera y por ella entro Aldeeanueva del Camino. Bonito pueblo.En
la gasolinera me paro a lavar la bici, y estando allí, llega de nuevo
Mónica, que por lo visto, se ha hartado de dar vueltas por carretera.
Engrasamos las bicis y alternando la carretera con
varios tramos de calzada romana,
llegamos a Baños de Montemayor.
Aquí
nos separamos definitivamente; son las 12,30 o la 13 horas aproximadamente y
hace bastante calor a pesar de que estamos en una bonita sierra. Ella está
algo cansada y decide quedarse aquí, yo decido continuar a pesar de que
voy bastante adelantado para lo que tenía previsto hacer hoy (Calzada
de Bejar). Decido subir por la reconstruida calzada romana y vaya calentón.
El cuentakilómetros de la bici marca entre 5 y 6 km/h. Además
de la pendiente hay pequeños escalones que aún dificultan más
la marcha. Tras coronar el puerto,, salgo a la carretera y en la entrada de
Puerto de Bejar, paro en una gasolinera, en cuyo bar almuerzo a base
de cervezas y unas tapas.
Después
retomo el camino y por una violenta bajada con mucha piedra suelta ( auténtica
calzada romana no restaurada que se hace complicada debido al peso de la bici
y a las alforjas) llego hasta el puente de la malena sobre el río
Cuerpo de hombre.De nuevo a subir durante unos 6 km, con tramos duros
debido a la pendiente, a la naturqaleza del terreno y a la hora en la que estoy
haciendo el camino. A las 15,30 hora aprox. entro en Calzada de Bejar.
Aquí,
una buena señora y su nieto (pasa unos días de vacaciones con
ella) me dan una botella de agua fresca y un rato de animada conversación
(no se cuál de las dos cosas me sentó mejor). Estando descansando
a la sombra, me encuentro con una familia en coche que se han perdido, y gracias
a los planos que llevo, los pongo en buen camino. Tras descansar un rato y,
visto que aún es temprano, decido continuar para hacer noche en Fuenterroble.
De nuevo en camino, y llaneando bastante llego a Valverde de Valdelacasa
y paro en la Iglesia de Santiago (está abierta porque hay un entierro),
entro y tras rezar una oración de nuevo en camino. Esta vez otra vez
a subir y tras unos cuatro km llego a Valdelacasa. Decido parar en un
bar, cocacola y helado, y de nuevo al camino. Adelanto a un par de peregrinos
a pie, y poco después (sobre las 18h y 30 min) entro en Fuenterroble
de Salvatierra.
Este
pueblo está muy identificado con el Camino y su cura párroco
es fámoso por su vinculación con la peregrinación a Santiago.
El pueblo tiene una magnífica iglesia, una reproducción de la
calzada romana, un magnífico albergue y peregrinan a Santiago en carro,
transportando unas imágenes, entre ellas, la de Santiago Apostol.
Cuando
llego al albergue me encuentro con una chica que es la hospitalera, me ofrece
agua fresca y un poco de sandía. ¡Que bien me sienta!. Me entero
por ella que D. Blas se encuentra de viaje, y que en el albergue se encuentran
tres peregrinos; uno es un irlandés, otro un hombre ya mayor, y el otro,
es un peregrino asíduo a la localidad, que viene desde Santiago, y es
el que nos enseña todo aquello y el proceso que han seguido para su construcción.
Poco
después de mi llegada, llegan al albergue los dos caminantes que adelanté
en el camino. Tras la cena, mantuvimos en el albergue una amena tertulia y en
ella me entero de que uno de los peregrinos que adelanté a la entrada
del pueblo, Francisco, es un granadino, y es miembro de la Federación
de Asociaciones del Camino de Santiago, y más concretamente, el encargado
de los Hospitaleros de los diferentes albergues. Un saludo y mi felicitación
por su dedicación y buen hacer.
Mi
agradecimiento a D. Blas y al pueblo de Fuenterroble por todo lo que hacen por
el Camino.